La visión de un aeropuerto ágil y sin contacto se está haciendo realidad, y la gestión de la identidad biométrica está ganando terreno. Muchos pasajeros se sienten cómodos utilizando la tecnología biométrica para facturar, dejar el equipaje, acceder a una sala VIP o incluso pasar el control de seguridad, mientras que el uso de la biometría en las fronteras también está creciendo.
Esto es especialmente cierto en Estados Unidos, donde la adopción de la salida biométrica está siendo impulsada por una colaboración eficaz entre las autoridades gubernamentales y el sector privado.
Aduanas y Protección de Fronteras
En la actualidad, entrelos objetivos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) figura la verificación biométrica de todos los ciudadanos no estadounidenses a la salida del país.
Su objetivo es confirmar que los extranjeros han abandonado Estados Unidos de acuerdo con su visado o derecho de visita. Para facilitar esta responsabilidad, la organización mantiene una base de datos biométricos, el Sistema de Verificación de Viajeros (TVS, por sus siglas en inglés), que se utiliza para garantizar que quienes deben abandonar el país lo hacen.
En parte como respuesta a este requisito, Estados Unidos cuenta ahora con docenas de aeropuertos con tecnología biométrica de salida, que procesan acientos de millones de pasajeros cada año. Su uso se acelera a medida que prosigue la recuperación tras la crisis de COVID-19, y se espera que la mitad de todos los pasajeros internacionales sean procesados mediante biometría a finales de año.
Oportunidad creciente
La existencia de la base de datos de la CBP está creando una oportunidad, con proveedores de tecnología aeroportuaria del sector privado, entre ellos Amadeus, capaces de combinar este recurso con su propia tecnología avanzada de captura de imágenes para ofrecer un proceso más fluido.
Las autoridades utilizan la imagen facial recogida en el aeropuerto para cotejar el rostro de un viajero con la información biométrica de la base de datos. Amadeus, entre otros, puede transmitir de forma segura a la CBP las imágenes captadas en el aeropuerto para su verificación, lo que facilita la implantación de la biometría en los aeropuertos.
En Estados Unidos, la participación en la base de datos es obligatoria, lo que significa una adopción mucho más amplia. Sin embargo, es importante subrayar que los ciudadanos estadounidenses, aunque estén inscritos en la base de datos, pueden optar por no utilizar la tecnología biométrica en el aeropuerto al salir del país.
Embarque biométrico
En 2022, Amadeus estaba procesando menos de 10.000 pasajeros a la semana a través del canal de salida biométrico en Estados Unidos. En 2023, se espera que Amadeus procese un total de tres millones de pasajeros a través de este canal, un crecimiento que ha sido facilitado en gran medida por la CBP.
También estamos bien situados para ayudar a más aeropuertos a implantar la salida biométrica, ofreciendo tecnología de uso compartido en las puertas de embarque, lo que significa que todas las aerolíneas no tienen que hacerlo individualmente. Tras el lanzamiento inicial en Fort Lauderdale (Florida) y San José (California), el ritmo de implantación se acelerará en los próximos meses.
Hardware del aeropuerto
Con la salida biométrica cada vez más común en las puertas de embarque, los aeropuertos están viendo la oportunidad de utilizar esta información biométrica en otros puntos de contacto.
Amadeus ofrece una solución integral para aerolíneas y aeropuertos, desde la entrega de equipajes, hasta el acceso a las salas VIP e incluso la seguridad. Por ejemplo, la Terminal 4 del Aeropuerto John F. Kennedy (JFKIAT Terminal 4) de Nueva York ha introducido recientemente la tecnología de autoservicio Auto Bag Drop y Next Generation Kiosk de Amadeus, y otros se sumarán pronto.
Por otra parte, la implantación de la tecnología biométrica de autoservicio de Amadeus permite a los pasajeros del aeropuerto internacional de Narita (Japón) completar todas las etapas de su viaje presentando simplemente su rostro ante una cámara.
En cuanto al hardware, Amadeus puede instalar sus propios "biopods", como los desplegados en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale Hollywood. Disponen de cámaras 3D de alta resolución con capacidades avanzadas para captar de forma fiable una imagen de alta calidad incluso en condiciones de iluminación adversas y aunque varios viajeros se acerquen demasiado rápido a la puerta de salida.
La conectividad cifrada segura con la CBP, donde la imagen capturada en la puerta de embarque se coteja con las imágenes almacenadas por el TVS, hace que este hardware sea ideal para ofrecer una salida biométrica.
Acelerar la salida biométrica requiere que las aerolíneas se comuniquen con el personal y los pasajeros. Por ejemplo, mediante anuncios periódicos que animen a los pasajeros a quitarse las máscaras, capuchas o gafas. Informar con antelación que se va a utilizar la biometría también puede garantizar que los pasajeros se acerquen a la puerta de salida de uno en uno, sin dejar de mirar a la cámara. Hemos descubierto que los elementos de interacción con el viajero de un despliegue biométrico son tan importantes como la propia tecnología, que ya está madura.
Los pasajeros seguirán adaptándose a la nueva tecnología a medida que se vaya implantando y, cuando se aplica con éxito, la salida biométrica puede alcanzar índices de coincidencia impresionantes.
La adopción de salidas biométricas sigue creciendo como parte de una revisión más amplia de la tecnología aeroportuaria y la experiencia del pasajero. Con mucho más por venir en esta importante área de la industria, vemos una gran oportunidad para aumentar la automatización y mejorar la experiencia aeroportuaria.
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